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    El crimen perfecto o por qué escribimos

    Fecha:

    3.5 de 5

    A menudo se dice que no existe el crimen perfecto. Entendiendo por «perfecto» aquel cuyo autor nunca es descubierto ni castigado. Esta es una gran falacia. En Estados Unidos, por ejemplo, las estadísticas muestran que el 25% de los delitos quedan sin resolver. Las estadísticas no son el fuerte de Argentina, pero se estima que…

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    Opiniones (3)

    18 de febrero de 2026

    Técnica literaria

    En general (2 de 5)
    Puntua este artículo (2 de 5)
    El artículo no está mal, pero el autor hace afirmaciones demasiado generales como si hablara con la verdad absoluta. Puede mejorar.
    18 de febrero de 2026

    Impunidad, memoria y oficio

    En general (4 de 5)
    Puntua este artículo (4 de 5)
    El texto acierta al llamar "falacia" al crimen perfecto y redefinirlo como lo que queda fuera del castigo. Su mayor virtud es el tono duro, pero no frívolo; comprometido, pero sin convertirlo todo en consigna. Coincido con Lucía en que ganaría con más orden (cambios de país y época son bruscos) y con apoyo de fuentes en las cifras. De todas formas, funciona. Deja una tesis clara y una invitación incómoda a no callar.
    17 de febrero de 2026

    La escritura como resistencia: contra el mito del crimen perfecto

    En general (4 de 5)
    Puntua este artículo (4 de 5)
    Hay textos que no buscan cerrar un caso, sino abrir una grieta. Este lo hace con una tesis incómoda -"el crimen perfecto" existe cuando la impunidad se normaliza- y la lleva del dato a la memoria, y de la memoria a una ética: contar para poner límites.Como pieza, gana cuando concreta (cifras, episodios, nombres) y cuando define el porqué de escribir: revelar verdad con armas de la ficción. Le faltaría, para redondear, ordenar mejor los bloques (hay saltos grandes de país/época) y apoyar las fuentes con cifras y afirmaciones más sensibles si se presenta como ensayo. Aun así, el impacto está. Deja una idea pegada al paladar.

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    El artículo no está mal, pero el autor hace afirmaciones demasiado generales como si hablara con la verdad absoluta. Puede mejorar.El texto acierta al llamar "falacia" al crimen perfecto y redefinirlo como lo que queda fuera del castigo. Su mayor virtud es el tono duro, pero no frívolo; comprometido, pero sin convertirlo todo en consigna. Coincido con Lucía en que ganaría con más orden (cambios de país y época son bruscos) y con apoyo de fuentes en las cifras. De todas formas, funciona. Deja una tesis clara y una invitación incómoda a no callar.Hay textos que no buscan cerrar un caso, sino abrir una grieta. Este lo hace con una tesis incómoda -"el crimen perfecto" existe cuando la impunidad se normaliza- y la lleva del dato a la memoria, y de la memoria a una ética: contar para poner límites.Como pieza, gana cuando concreta (cifras, episodios, nombres) y cuando define el porqué de escribir: revelar verdad con armas de la ficción. Le faltaría, para redondear, ordenar mejor los bloques (hay saltos grandes de país/época) y apoyar las fuentes con cifras y afirmaciones más sensibles si se presenta como ensayo. Aun así, el impacto está. Deja una idea pegada al paladar.El crimen perfecto o por qué escribimos